Cinco años sin Jhonander: no hay olvido para las víctimas del SAR

Jhonander Ojeda Alemán, junto a un Superpuma del SAR del Ejército del Aire donde sufrió dos accidentes, el segundo de ellos mortal.

Hay tragedias que conmueven profundamente a la sociedad y víctimas a las que nunca arrinconará el olvido. Hoy hace cinco años de la muerte de Jhonander Ojeda Alemán, el joven militar de Telde que perdió la vida en un helicóptero del SAR caído al mar el mismo día de su cumpleaños, el 22 de octubre de 2015, solo año y medio después de un primer accidente en el que perdió a cuatro de sus compañeros y él logró sobrevivir casi milagrosamente.

El joven sargento Jhonander habría cumplido este jueves 32 años, pero un golpe de fatalidad segó su vida abruptamente cuando regresaba de unas maniobras militares en Senegal junto al capitán José Morales y el teniente Saúl López. El caso, ya muy trágico por la pérdida de tres vidas, acumuló dramatismo en dosis extraordinarias por varios motivos. El primero, el hecho de que el joven sargento hubiese sido año y medio antes el único superviviente de otro accidente trágido del SAR en el océano al sur de Gran Canaria, donde resultaron muertos otros cuatro militares: el capitán Daniel Pena Valiño, los tenientes Carmen Ortega Cortés y Sebastián Ruiz Galván y el sargento Carlos Caramanzana Álvarez. El segundo, la odisea surrealista que se sucedió en las horas posteriores a la caída al mar del helicóptero en el que volvía de Senegal.

Siete vidas perdidas y ninguna luz sobre las verdaderas causas de ambos dramas es el balance tristísimo de las dos tragedias consecutivas acontecidas el 19 de marzo de 2014 y el 22 de octubre de 2015 a bordo de los dos Superpuma del Ejército del Aire que se desplomaron sobre el océano. 

El primer caso de 2014 provocó una desoladora pesadilla de varias semanas para las familias de las víctimas, que tuvieron que implorar a través de change.org la búsqueda de sus hijos en el mar y luego soportar una horrorosa espera de casi un mes hasta la localización de la aeronave bajo el agua. La pesadilla no fue menor en el segundo caso en 2015: a la desaparición de los tres militares se sumó un fatal error del Ministerio de Defensa, que dio por buena la teoría marroquí de que los tres militares estaban vivos y a salvo a bordo de un pesquero, para tener que reconocer 24 horas después que no tenía ni la menor idea del paradero del helicóptero ni de sus ocupantes. Y vuelta a empezar con otra desoladora espera hasta que culminó el hallazgo del segundo helicóptero y sus tres víctimas.

Dos tragedias, siete militares muertos, ninguna causa aclarada y ni un solo responsable. Trece palabras resumen seis años y medio después lo ocurrido con los dos dramas del SAR en Canarias. En medio quedaron muchísimas lágrimas y escenas tremendas. Como el rostro cabizbajo del joven Jhonander al descubrir una placa en recuerdo de sus compañeros cuando se cumplió un año tras el accidente de marzo de 2014. Cómo imaginar entonces que solo ocho meses después el propio Jhonander resultaría nuevamente golpeado por la brutalidad del destino en un segundo helicóptero caído al mar... 




Jhonander Ojeda (derecha) se retira cabizbajo tras descubrir en marzo de 2015 una placa en recuerdo de sus compañeros muertos. 


Los dos casos SAR en Canarias son dos historias terribles donde se juntaron precariedad de medios, fallos técnicos inauditos, recortes presupuestarios con resultados letales y esa capacidad tan española para echar tierra o incluso todo un océano sobre los accidentes de aeronaves, ya sean civiles o militares, y que nunca se sepa con claridad todo lo que se pudo hacer y nunca se hizo para evitarlo. Y sobre todo, quiénes. Y cómo y cuánto se pueden retorcer las verdades oficiales para simular normalidad allí donde se sospechan negligencias o al menos imprudencias atroces. Pero esto es España. 

Mientras, tal día como hoy, 22 de octubre, el jueves en que el joven Jhonander cumpliría 32 años, solo queda para su familia el consuelo de recordarlo con su sonrisa franca, su valentía y sus gestos de nobleza. La misma valentía y nobleza con que Daniel, Carmen, Sebas, Carlos, Jose y Saúl antepusieron su sentido del deber a cualquier carencia material en la prestación de un servicio cuyo fin último no es otro que el de salvar vidas en el mar.

A todos merece la pena recordarlos junto a la palabra `honor´ cada vez que un helicóptero del SAR vuele sobre nuestras cabezas. Es lo menos... Va por Jhonander y por todos ellos.




Las víctimas del segundo accidente del SAR en Canarias (2015): Saúl López, Jhonander Ojeda y José Morales.




Las víctimas del primer accidente del SAR en 2014: Daniel Pena Valiño, Carmen Ortega Cortés, Sebastián Ruiz Galván y Carlos Caramanzana Álvarez.




Homenaje en la Base Aérea de Gando un año después del primer accidente del SAR. Jhonander murió sólo ocho meses después de este acto en el segundo accidente.



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