El voto del hartazgo se impone en Canarias

POLÍTICA

Podemos protagoniza una espectacular irrupción, en especial en la isla de Gran Canaria, donde se alza como tercera fuerza política y vapulea a CC

El cansancio por lo de siempre también dispara la escalada de IUC y del partido de Rosa Díez, UPyD


Voto en una mesa electoral, 25 de junio de 2014.

El desmoronamiento del bipartidismo, la espectacular irrupción de Podemos, el reforzamiento de Izquierda Unida y de UPyD y el desplome de Coalición Canaria en la provincia de Las Palmas son las conclusiones que ha dejado sobre la mesa este domingo de elecciones europeas en Canarias. Sería por muchos motivos un completo error extrapolar sin más los resultados de estos comicios a otras convocatorias electorales, y en concreto a las autonómicas de 2015. Pero lo cierto es que habrá un antes y un después de estas elecciones europeas: el malestar de los ciudadanos y su hartazgo ante el más de lo mismo ha roto esta vez todas las compuertas, dando un extraordinario protagonismo a recién llegados a la arena electoral, como el partido de Pablo Iglesias, pero también a organizaciones históricas, como Izquierda Unida Canaria. Ya nada será lo mismo después de este 25-M.


Canarias ha vivido un auténtico terremoto electoral este domingo y ese seísmo tiene un nombre: Podemos, el partido de Pablo Iglesias, que irrumpe en Canarias nada menos que como la cuarta fuerza política, a sólo ocho mil votos de distancia de la tercera plaza, que ocupa Coalición Canaria. En Canarias, Podemos ha pasado de no existir hace cuatro meses a pisarle los talones a CC en términos autonómicos, cuando no a vapulearla, singularmente en la provincia de Las Palmas y más en concreto, en Gran Canaria. En la isla redonda, Podemos escaló directamente a la tercera posición tras unos muy igualados PP y PSOE, y Coalición Canaria quedó relegada a la quinta plaza, tras una muy reforzada también Izquierda Unida.

Pero donde el batacazo fue más visible, y más aún tratándose del partido que cogobierna Canarias, fue en el municipio de Las Palmas de Gran Canaria, donde CC se situó en la sexta posición y fue literalmente vapuleada por Podemos, que le triplicó en votos. Algunos simpatizantes del nacionalismo se esforzaban anoche por destacar que CC mejoró en la capital grancanaria sus resultados respecto a las anteriores europeas. Pero eso no le libró de la humillante caída en términos porcentuales y absolutos no ya solo frente a Podemos, sino ante IUC y también ante el partido de Rosa Díez.

El cómputo regional ofrece algunos datos más que llamativos. Para empezar, el PP tiene poca cosa que celebrar, prácticamente igualado en votos con el Partido Socialista, al que solo supera por seis mil votos y con el que está prácticamente a la par en términos porcentuales. El segundo dato llamativo es la fuerza tremenda de las opciones alternativas al bipartidismo: si se sumaran los votos de Podemos, IUC y UPyD, el total resultante supera los 160.000 votos, esto es, 28.000 votos por encima del Partido Popular de José Manuel Soria y 32.000 más que los cosechados por el Partido Socialista Canario.

El PP sí sale mejor parado en Gran Canaria, donde la diferencia con el Partido Socialista es mayor, pero éste consiguió imponerse tanto en Lanzarote como en Fuerteventura, con especial ímpetu en la isla de los volcanes. El PSOE obtiene una gran marca en Lanzarote, a gran distancia de sus inmediatos competidores, el PP y CC. En cuanto a Fuerteventura, también allí lograron imponerse los socialistas, aunque con una diferencia menor. 

Coalición Canaria, por su parte, apenas logró salvar los muebles en la provincia tinerfeña, aunque con datos demoledores también en los municipios más poblados. Así, en el cómputo provincial, CC logró sumar algo más de 40.000 votos, frente a los 28.000 cosechados en la provincia de Las Palmas. Y pudo salvar la tercera plaza en el total provincial. Pero con llamativas sorpresas en dos supuestos bastiones de CC, gobernados además en este momento por alcaldes nacionalistas: Santa Cruz de Tenerife y La Laguna. En Santa Cruz, CC cayó a la quinta plaza, tras Izquierda Unida y Podemos, fenómeno que se repitió también en La Laguna. En ambos ganó el PP, más potente en Santa Cruz que en el municipio universitario.

¿Pueden extrapolarse estos datos a las elecciones autonómicas de 2015? Definitivamente, no. Para empezar, por la fragmentación de circunscripciones y porcentajes de acceso al Parlamento canario, que penalizan a las opciones políticas no tradicionales. Además, habrá que ver cómo gestionan en términos autonómicos e insulares sus potentes caudales de voto Izquierda Unida y UPyD, con estructuras consolidadas, pero sobre todo el nuevo fenómeno de Podemos y sus 62.000 votos en Canarias, especialmente visibles en los municipios más poblados. Históricamente, el votante tiene un comportamiento muy distinto según sean las convocatorias electorales, más aún si se trata de autonómicas o locales. Pero en este caso, por encima de esas diferencias, lo que habrá que observar es cómo evoluciona el voto del hartazgo, el verdadero epicentro del seísmo registrado este 25-M.




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